¿Pueden las plantas reemplazar los medicamentos?

Los riesgos involucrados en tomar ciertos medicamentos alientan muchas personas a recurrir a la medicina natural. Las plantas medicinales se han usado desde tiempos inmemoriales, pero ¿pueden hoy reemplazar los medicamentos prescritos a las que estamos acostumbrados?

El poder curativo de las plantas es importante.

A diferencia de los medicamentos convencionales que intentan aislar las enfermedades, las plantas representan un conjunto de sustancias que funcionan en sinergia, y es precisamente esta sustancia adicional la que está en la efectividad de sus propiedades de uso.

La alcachofa (cynara scolymus) es el ejemplo más clásico con la asociación de 4ulesules (ácido cítrico (ácido cítrico, málico, succínico y cinaropicrina) que, tomadas de forma aislada, no son muy activas, pero en su sinergia son muy efectivos para el tratamiento de las enfermedades en la función hepática y biliar.

Podríamos ir tan lejos como para decir que las plantas están hechas para tratarnos ya que ciertas moléculas vegetales tienen una afinidad natural con los receptores de nuestras células. Por ejemplo, la morfina derivada de la amapola (papaver somniferum) se une a los llamados receptores de morfina en el sistema nervioso central que alivian fácilmente cualquier dolor.

Los ingredientes activos de la valeriana (valeriana officinalis) y la pasiflora (passiflora incarnata) se combinan con los receptores cerebrales de benzodiazepina, moléculas tranquilizantes, que nos ayudan a dormir.

De la planta a la medicina moderna.

Las plantas medicinales aún proporcionan más de la mitad de las medicinas actuales. Por ejemplo, la cocaína cocaína (erythroxylum coca), que se ha utilizado en Sudamérica durante milenios, ha servido de base para sintetizar los anestésicos locales actuales.

La diferencia es que la medicina convencional aísla moléculas de interés terapéutico para formular fármacos. No es raro encontrar en el mercado medicinas exclusivamente a base de hierbas, lo que hace que la frontera entre la planta y lo medicamento sea aún más estrictas y confirma la tendencia de favorecer los tratamientos naturales.

La medicina natural se suelen recetar para palpitaciones, trastornos de ansiedad, piernas pesadas, trastornos digestivos, problemas sexuales o fatiga, entre otros.

Ciertas plantas y condimentos que se integran en gran medida en nuestra dieta tienen efectos tan poderosos en el cuerpo que pueden considerarse medicamentos por si solo:

El ajo (allium sativum), además de ser un condimento, tiene efectos antihipertensivos, vasodilatadores, agentes reductores del colesterol y hipoglucemiantes, que muchas personas ignoran.

El romero (rosmarinus officinalis), tiene una acción de prevención de los riesgos cardiovasculares y envejecimiento por su riqueza en antioxidantes. También ayuda a aumentar la circulación sanguínea, por lo que a menudo se utiliza en el tratamiento de la disfunción eréctil.

Las plantas no son todas inofensivas.

El deseo de recurrir a los tratamientos a base de hierbas proviene en gran medida de los de efectos secundarios de los remedios prescritos. De hecho, se estima que una cuarta parte de los medicamentos convencionales presenta riesgos de accidentes que podrían comprometer la salud o la vida de los pacientes.

Pero todo lo que se encuentra en la naturaleza no es necesariamente bueno para nosotros, y algunas plantas pueden ser peligrosas o incluso mortales. Este es el caso de la zamarrilla de los muros (teucrium chamaedrys), inicialmente utilizado en forma de cápsulas de polvo crudo para perder peso, pero que es responsable de la hepatitis citológica.

Esta es la razón por la que se debe evitar la automedicación, especialmente porque los tratamientos a base de hierbas se basan más en el uso tradicional que en estudios científicos rigurosos, a diferencia de los medicamentos convencionales.

Como resultado, sus efectos secundarios y toxicidad a menudo están ausentes de las instrucciones de uso porque no se conocen bien. Sin embargo, esto no evita que se usen algunas plantas que son tóxicas, pero tiene que respetarse la dosis recomendada rigurosamente.

En todos los casos, la prescripción de un médico naturopata es recomendable antes de comenzar un tratamiento a base de hierbas, con el fin de determinar la dosis correcta y prevenir cualquier contraindicación o efecto secundario desagradable.

¿En qué casos favorecer la naturopatia o los medicamentos recetados?

La medicina natural es una alternativa interesante para las personas que desconfían de los medicamentos modernos y desean aliviar los síntomas de intensidad moderada que no requieren el uso de drogas sintéticas, cuyos efectos secundarios a veces son importantes.

También ayuda a reducir los costos de los medicamentos y evitar posibles dependencias y son útiles para personas que sufren alergias a ciertos componentes sintéticos. La naturopatia debe ser favorecida cuando se trata de ejercer una influencia suave sobre el cuerpo y su funcionamiento, ejercer una acción de fondo sobre la salud de forma general (para encontrar el sueño o la energía, para limitar el reumatismo, facilitar la digestión, eliminar un problema sexual…). A la inversa, los medicamentos convencionales son particularmente útiles cuando se necesita una acción poderosa e inmediata, una curación rápida y fuerte. Accent 2;\

About Pedro

O Pedro é um entusiasta pela natureza e os comportamentos humanos, onde se encaixa os relacionamentos amorosos, os tratamentos naturais e os animais de estimação, entre outros temas similares.

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